lunes 28 de septiembre de 2020 - Edición Nº27

Economía y Política | 16 sep 2020

Pablo Garcilazo - Comunicador Popular en Salu

¡ES LA HORA DEL PUEBLO, SEÑOR PRESIDENTE!


“La cantidad de muertos por Coronavirus nos tiene en vilo y mirando al virus desde atrás en la Argentina, lo cual implica que a fines de septiembre podemos tener 16.000 muertos, a fines de octubre el doble y así sucesivamente hasta llegar a diciembre con 160.000 muertos, cifras que golpean no sólo en términos sanitarios sino políticos, pero sobre todo a miles de hombres y mujeres que trabajan no solamente en tareas esenciales cuidándonos a millones de argentinos, sino fundamentalmente a los trabajadores de la salud, que todos los días se enfrentan con la muerte

¿Nos habremos acostumbrado a estar descuidados, enfermos y a que muera gente innecesariamente que nos resulta extraño sentirnos cuidados, sanos y priorizando la vida propia y de las personas más cercanas? 7000 personas mueren por año en accidentes de tránsito, cerca de 200 femicidios tenemos por año, el hombre vive 8 años menos que la mujer por causas violentas, 97 mil por enfermedades cardiovasculares, 65 mil por tumores. Construyamos una salud solidaria que necesitamos como pueblo “Todos estamos de acuerdo que es mejor estar vivos que muertos” nos dice irónicamente el Profesor y Sanitarista José Carlos Escudero.

Si la salud es lo más preciado que tenemos, si mejor prevenir que curar como decían nuestras abuelas, hagamos prevención comunitaria y popular. Convoque al pueblo señor Presidente. Cuidará de usted también y evitaremos más muertes. El pueblo no delibera ni gobierna a través de sus representantes, dice la Constitución Nacional ¿lo podremos invertir? Háganos parte. Apóyese en el pueblo que lo votó. Como hizo en la primera etapa de la pandemia. La salud no sólo se hace con profesionales y tecnologías. “Un pueblo de enfermos no es ni puede ser un pueblo digno” y “Lo mejor que tienen los hospitales es cuando están vacíos” nos dejó el gran Ramón Carrillo. Para pensarlo no, para sentirlo también: hoy hay miles de enfermos con clínicas y hospitales abarrotados.

Que la salud este en el pueblo señor Presidente. Construyámosla entre todos y todas. Los pueblos con su diversidad son quienes hacen la historia. Son quienes cuidan de sí mismos cuando la hora los convoca.

Hágalo, estaremos ahí. San Martín, Belgrano, Rosas, Perón existieron porque hubo un pueblo siendo protagonista. No es hora de contemplar muertes por tv, radio o en las redes sociales como si fueran números de la quiniela. Nos quieren convencer de que hay personas que morirán y no podremos hacer nada ¿Qué le diremos a nuestros hijos? ¿A nuestros nietos? ¿Qué no nos enteramos? O que si lo hicimos y miramos para otro lado. Como comunidad somos pueblo, como individuos nada, apóyese en una mayoría silenciosa que intenta cumplir los cuidados y no en una minoría manipuladora que no sólo quiere más muertes sino también dañar y destituir a un gobierno popular.

Comprendemos  la desigualdad mediática y cultural que vivimos porque no puede haber una democracia comunicacional ni pluralidad de voces si los sectores populares no pueden decir y hacer circular la palabra en forma pública. Algunos pueden hablar, otros no, y si lo hacen se los estigmatiza con cientos de formas discriminatorias que son parte, muchas veces, de nuestra subjetividad colectiva. Déjenos hablar como pueblo en la TV Pública o Radio Nacional, sólo durante una semana. La palabra se democratizará aún más.

Halfdan Mahler, aquel Director de la OMS y uno de los fundadores de la Atención Primaria de la Salud, que por estos días cumple 42 años, nos dejo claro que: “Sino hay una alianza entre pueblos y gobiernos el derecho a la salud nunca ocurrirá”. Convoque al pueblo Presidente, para garantizar una estrategia sanitaria de cuidado, estaremos ahí. O lo que nos dejó el gran sanitarista Floreal Ferrara: “Hay que introducir con toda decisión en el campo de la salud la participación popular: el pueblo” No podemos creer en falsas patologizaciones mediáticas que apelan a la salud mental, cuando son promotores de la medicalización individual, del lucro y sin mejora para nuestras vidas diarias. Años de destrucción de fuentes de trabajo y de ninguneo para nuestro pueblo como persona, como ser humano.

Lo dijo Freud, la vida es: Trabajo y Amor. Agregaríamos: para defenderla hoy más que nunca. Cuatro años de fomento estatal de la enfermedad social llamada “incertidumbre” destruyendo no solo la salud mental colectiva sino también la ley nacional de salud mental, construida y debatida democráticamente a lo largo y ancho del país. “Tenemos que perderle miedo al miedo, porque el miedo a un peligro objetivo nos permite resguardarnos. La negación nos expone a la muerte. El miedo tampoco es pánico. El pánico paraliza. El miedo, es sinónimo de prudencia y respeto, un mecanismo psíquico de defensa saludable ligado al principio de realidad”, nos aclara la Doctora en Psicología Gabriela Dueñas. 

Hagamos el ejercicio de democracia participativa. Trabajadores y trabajadoras, estudiantes, Movimientos Políticos, Sociales y Sindicales, Comunicadores, Artistas, Profesionales, Pueblos Originarios, El Pueblo, acompañemos al Presidente y construyamos salud para evitar más contagios y muertes por Covid 19 ¡Llamado popular a defender la vida! ¡Multipliquemos las voces porque somos más! ¡#Botón Rojo ya para salvar miles de vidas!

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