sábado 28 de noviembre de 2020 - Edición Nº88

Economía y Política | 15 nov 2020

COLUMNISTA INVITADO

LA PUJA DISTRIBUTIVA ES SOLIDARIA O ES APROPIACIÓN DEL MERCADO SALVAJE

Por Jorge Rachid


Cada vez que un Gobierno nacional y popular llega, inmediatamente comienza un sistema de presiones, que intenta consolidar la estructura financiera pétrea, ideada por el saqueo neoliberal, desde el tema deuda hasta el piso bajo, en que fueron dejados salarios y jubilaciones.

Esta situación se complementa con un sistema financiero cuya arquitectura sirve en especial, a las grandes empresas, a los grupos hegemónicos y es avalada por los medios hegemónicos, parte esencial de la puja.

Se trata de rediscutir el rol del Estado, en cuanto a ser el ordenador social, frente a un Mercado darwiniano, que elimina al más débil. Si el Estado, no está al servicio de los sectores más humildes y desprotegidos de la sociedad, si no se planta en superar las asimetrías generadas por la acumulación de riquezas, en un neoliberalismo salvaje y predador, se transforma en testigo de la historia, antes que protagonista.

El liberalismo reclama igualdad de oportunidades, el peronismo instala la necesidad de igualdad de condiciones, de la movilidad social, de la solidaridad comunitaria activa. En esas dos concepciones se establece el andarivel por el cual se construye la batalla por la distribución de la riqueza en nuestro país.

Si bien el peronismo nunca dejó de transitar el marco capitalista de las relaciones económicas, rompe el sistema, con la ampliación de derechos y la construcción de la Comunidad Organizada, con Justicia Social. Ese proceso en sí, destruye la concepción individualista meritocrática y egoísta, de un sistema basado en la explotación del otro y del saqueo patrimonial del Estado.

En nuestro tiempo, se repite la historia, demostrando que cuando el Gobierno nacional y popular, no avanza en reformas estructurales del sistema, cualquier nueva mayoría circunstancial, borra de un plumazo las conquistas conseguidas y no consolidadas, en un marco institucional, como sería una Nueva Constitución.

No es fácil, porque la relación de fuerzas es desfavorable a las fuerzas populares en cuanto a fuerzas de presión, y si bien entregan el gobierno, preservan riendas del poder con las cuales hostigan y deterioran al Gobierno popular, bloqueando y agitando fantasmas golpistas, pretendiendo la sumisión a sus privilegios, como lo lograron en otras etapas democráticas, extorsionando y cooptando dirigentes.

En medio de una guerra pandémica, el enemigo no cede en su avance, presiona y pone la muerte, como bandera de agitación, en un intento de acelerar la desmemoria de sus responsabilidades de la crisis estructural dejada. El gobierno atendiendo el frente sanitario, económico y social, creó instrumentos económicos para que los argentinos superaran esta situación, en condiciones mínimas de vida.

Esos instrumentos y la estrategia sanitaria, fueron en dirección de cuidar la salud y dieron resultados: todo argentino contagiado de COVID19, fue asistido, sin que el sistema colapsase, ni que hubieran saqueos por hambre, lo  que demostró que ambos sistemas desplegados funcionaron.

Pero los respiradores y los planes no son para siempre. Así como no se puede vivir normalmente con un respirador puesto, tampoco se puede con la pobreza por tiempo indefinido, pero los tiempos deben ser precisos, tanto en retirar el respirador, como en acabar con los instrumentos desplegados para contener la crisis pandémica y estructural del neoliberalismo.

 Un antes o un después en el tiempo, determinan la continuidad o no, de la vida o del hambre.

En función de estas premisas, se deben evaluar los avances logrados por el Gobierno popular en diversas áreas, en especial el timón de la Pandemia, y en política internacional con la alianza con AMLO y el rescate de Evo, más el anuncio de la reconstrucción del UNASUR. Sumado a ir pausando la catástrofe de deuda dejada por el macrismo, se preservó el empleo y el estímulo a las pymes, entre otras cuestiones también importantes como DNU de redes, impuesto a la riqueza, medicamentos a los jubilados, entre otras.

Por esa razón las demandas de continuidad de políticas sociales activas, como IFE, ATP, tarifas, precios, se deben dar en el marco del apoyo al Gobierno, jaqueado por el diseño golpista destituyente de EEUU y sus grupos aliados vernáculos, minoría política pero mayoría comunicacional, por los medios hegemónicos que practican la denigración y el desánimo como deporte, por ser factores de poder que intentan controlar el Gobierno a cualquier costa o generar el caos, funcionan a sus intereses.

El peronismo conoce a fondo estas historias, por lo cual avanzar en los temas estructurales y estratégicos, sin pausas ni defecciones, junto y convocando al pueblo, es vital para alcanzar los objetivos de la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación.

JORGE RACHID

PRIMERO LA PATRIA

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