31/08/2025 - Edición Nº1825

Cultura | 30 ago 2025

Las penas son de nosotros

HISTORIA DE LA CUESTIÓN AGRARIA EN LA ARGENTINA- Parte 6

Nueva entrega de la historia focalizada en el tema agrario , que es la historia de un país primero colonial, del sur global, como consecuencia dependiente y subdesarrollado, servidor de intereses ajenos a la vida de su pueblo, que desde el golpe cívico y económico de 1976 a reprimarizado su economía sirviendo al desarrollo ajeno en detrimento propio, por el ejercicio del poder de una clase dominante perfectamente adaptada históricamente como un engranaje más del sistema capitalista mundial liderado por potencias imperiales, primero por Inglaterra y posteriormente por EEUU. La idea es presentar en forma amena y rigurosa, distintas notas que den continuidad al relato histórico y emancipador que aspiramos al exponerlas.


Por  Santiago Ali Brouchoud (*)

Evolución de la ganadería argentina

Desde el siglo XVIII, se introdujo en la Argentina el ganado vacuno. Venía del norte del continente, aunque cabe señalar que su origen es europeo y es una evolución de un animal primitivo anterior llamado “uro”. El clima templado , las vastas llanuras y la existencia de enormes pastizales favorecieron el desarrollo vertiginoso de los vacunos, llegando en poco tiempo a haber más de cuarenta cabezas por habitantes. Este crecimiento hizo que por más de un siglo hubiera más ganado cerril que de establo, de una raza que se llamó “criolla argentina”, producto de cruzas varias, adaptadas al clima, produciendo un animal fuerte y resistente.

Por supuesto que el ganado vacuno no fue el único que se desarrolló en Argentina, ni la única carne consumida o exportada en el país. Se desarrolló la producción de carne porcina, caprina o aviar y en menor medida, llamas y otros animales.

La producción ganadera y fundamentalmente el saldo exportable era de cueros y luego de tasajo (carne salada también llamada “charque”), sebo (grasa purificada de la zona central del animal) y grasa común, principalmente destinados a esclavos negros de Brasil y otros países de América o para consumir en viajes transatlánticos. Hasta hace pocos años, antes de encarecerse la carne argentina para el mercado interno, el consumo per cápita de un argentino era de 120 kg por año y la mitad era de carne vacuna.

A partir de la instalación de frigoríficos en la Argentina- el primero data de 1883- y su desarrollo desde principio del siglo XX, la exportación de carne vacuna creció exponencialmente, favorecido por la alta calidad de la carne. Gran Bretaña fue por más de un siglo el principal importador de carne argentina. También la instalación de ferrocarriles, generalmente de propiedad británica, tuvo que ver con las necesidades de transportar la producción agrícola- ganadera. Es de hacer notar la influencia británica en el modo de desarrollo económico de la Argentina. Por eso, en entregas posteriores ahondaremos en la dependencia argentina de Gran Bretaña hasta la Segunda Guerra Mundial, en donde en la división del trabajo internacional le tocó el rol de ser el “granero del mundo”. Recordemos también que en la parte 2 de esta historia hablamos del empréstito con la empresa inglesa Baring Brothers que fue una estafa contra el pueblo argentino de Gran Bretaña y su socio menor, la oligarquía argentina.

Volviendo a los siglos XVIII y XIX, luego de que fueron traídos los primeros vacunos desde el norte del continente, que dieron origen a la la raza criolla argentina, se trajeron razas vacunas como Aberdeen Angus, Shorthorn y Hereford y más tarde la Charolais y la Holando,de la que derivó la raza lechera Holando-Argentina.

Hay que señalar que, desde los albores de la nacionalidad, debido a la abundancia de ganado cerril y sin propietario y de fácil acceso hicieron que la carne se convirtiera en un alimento básico. Incluso se habla de que asaban la lengua de la vaca y el resto del animal se abandonaba a las aves de carroña. Con el tiempo arraigó la costumbre, que se convirtió en el ritual familiar o amistoso del asado, un corte específico, pero además, designa a diversos cortes asados al carbón o la leña, que significaba un ritual social. Salvo rara excepción, el asado era de carne vacuna. Por la suba de los precios, los bajos salarios por distribución regresiva del ingreso convirtieron esa costumbre habitual de todas las clases sociales argentinas en un hecho excepcional para las grandes mayorías. De la carne vacuna habitual consumida en grupos, que trascendía lo familiar, se pasó a otras carnes de animales o directamente a su ausencia, transformándose en un consumo de élite.

El tema de la ganadería, en especial la vacuna, volverá a ser tratada en esta historia. Pues hay que hablar del llamado feed look y de la pérdida de stock o mejor dicho, de pasar de ser el principal exportador de carne vacuna a ser superado por varios países, entre ellos Brasil, que aumentó en las últimas décadas de carne producida y exportada acompañada con una mejora notoria de su calidad.

(*) Fundador del Movimiento Federal por la Soberanía Nacional;Asesor General de la Agrupación Nacional Populismo K; Colaborador en Argentina con el  Semanario Vanguardia Campesina

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