

Por María Belén Robledo (*)
En medio de un paisaje urbano que mezcla locales de indumentaria, de deportes, gimnasios y casas de comida rápida sobre el Camino Centenario de La Plata, una arteria clave para la conexión de la zona norte con el casco urbano de la ciudad, la Provincia levantó un edificio sustentable. El espacio busca romper con el contexto y convertirse en el punto de partida de una manera de construir y habitar en el territorio bonaerense, según informaron desde el gobierno provincial.
Se trata del Centro Bonaerense Energías Renovables, un edificio que parece directamente salido de un catálogo de diseño y está emplazado en el enorme predio que se ubica en el Campus Tecnológico de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC), sobre el Centenario entre 505 y 508, en la localidad de Gonnet, donde convergen trabajos de investigación, demostración y difusión de tecnologías sustentables.
El edificio, al que se llega por una pequeña calle interna que se abre entre árboles, se levantó en un lapso de 18 meses y demandó una inversión de 4.500 millones de pesos, en el marco del Proinged, un programa público-privado que se especializa en generación de energía renovable. ¿De dónde salió el financiamiento? De los usuarios. Es que cada vecino que abona la boleta de luz en la Provincia, paga en ella el componente denominado “Agregado Tarifario”, que se utilizó para desarrollar el espacio.
“El edificio debía ser un reflejo vivo de lo que el programa quiere lograr”, describe Ramiro Borda, uno de los jóvenes arquitectos de la Universidad Nacional de La Plata que participó activamente del proyecto, secundado por su colega Nicolás Silba.
Los dos son los encargados de mostrar en detalle cada rincón del espacio que cuenta con un espacio de laboratorio y sala bimodal destinada al aprendizaje y la difusión en la materia, como así también oficinas de trabajo de científicos y administrativos. Todo fue construido bajo lo que denominaron como “pauta de arquitectura basada en los ejes bioclimático, sustentable y demostrativo”.
Aquí se combina la acción transversal de varias áreas del gobierno de la Provincia de Buenos Aires como el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos a través de la Subsecretaría de Energía, la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) y al Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense. Todas, explican los funcionarios a cargo, con el fin de generar una conectividad entre el mundo científico y académico con las pymes bonaerenses.
Por caso, el Proinged está coordinado por una Unidad Operativa que componen la Subsecretaría de Energía y el Foro Regional Eléctrico (FREBA), que nuclea a todas las distribuidoras provinciales y municipales de energía eléctrica.
El sitio de dos pisos se divide en las áreas Norte y Sur, que aportan un diseño específico para contar con sistemas pasivos de calefacción. “El edificio genera su propia energía”, describió el duo de arquitectos. “Tiene sistemas solares pasivos que hacen que no se enciendan los sistemas de calefacción en las estaciones intermedias. La idea es que se climatice solo y por eso toda la envolvente es una cáscara de doble muro con cámara de aire y aislación térmica”, sumaron.
Para eso también es clave el sector de la terraza-jardín, que devuelve la superficie absorbente al terreno que le fue sacado en el marco de la construcción. Así, se genera un aislamiento del interior, al tiempo que conserva la energía.
Afuera, el espacio cuenta con un sistema de recolección de agua de lluvia, que se usa para el riego del predio. Se trata de tres tanques de 5 mil litros cada uno, que van esparciendo el contenido cuando los sensores detectan si la tierra necesita hidratación.
En la planta baja funcionan talleres-laboratorio, donde se instalaron tableros de capacitación técnica que demuestra cómo funciona el sistema de generación que sostiene internamente al edificio.
El eje sustentable de la obra se expone en los sistemas constructivos, dado que se aplicó el uso de materiales alternativos o reciclados cómo placas de cáscara de maní, de lana de oveja, aislantes generados a base de hongos o ladrillos plásticos, todos ellos generados por pymes nacionales o universidades.
Al frente del predio se instalaron paneles solares chinos, que también se ubicaron en la zona de la terraza y del ala norte. “Queremos mostrar a escala chica cómo funcionan los 27 parques solares que existen en la provincia”, describió el arquitecto. Además, a partir de un convenio con la empresa prestadora Edelap, los excedentes no utilizados serán volcados a la red de distribución eléctrica local.
Ciencia para la producción
El desarrollo del Centro Bonaerense de Energía Renovables y su funcionamiento como una suerte de gran laboratorio abierto a escuelas y universidades, se relaciona con la política común que hay entre los organismos dedicados a la ciencia y tecnología de la Provincia de que estén relacionados de manera intrínseca con la producción.
Es que, por su extensión y densidad poblacional, la Provincia representa el 44,8 por ciento del PBI agropecuario; el 43,1 por ciento del PBI industrial y el 50 por ciento de los Recursos Humanos científicos del país. Por eso y tal los datos de la Subsecretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación, la magnitud de la inversión en investigación y desarrollo provincial es tal que, si fuese un país, ocuparía el cuarto lugar en la región después de Brasil, México y Argentina.
Por caso, la Provincia cuenta con un equipo compuesto por 13 especialistas que recorren las pequeñas y medianas empresas bonaerenses, ante las que hacen un diagnóstico del estado de situación y las necesidades de avance científico o tecnológico,, dialogan con los empresarios y buscan cómo resolver la demanda a través de la ciencia.
Por eso, de los 20 mil investigadores que hay en territorio bonaerense, un diez por ciento está conectado con el Ejecutivo provincial a partir de estos organismos, que los conectan con las empresas.
En ese plano, se puso en marcha la cuarta edición del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA), que financiará proyectos por un total de 3.000 millones de pesos, con recursos asignados a la Provincia por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), en la que será la mayor inversión en financiamiento provincial para desarrollo tecnológico de la historia.
El Fondo otorgará Aportes No Reembolsables (ANRs) de hasta 40 millones de pesos para la ejecución de cada uno de los proyectos que resulten adjudicados. Estos ANRs financiarán hasta el 80 por ciento del valor total de los proyectos con el monto máximo para aquellos que correspondan a la temática Desarrollo productivo (línea A) y por hasta 20 millones de pesos para las temáticas de Desafíos provinciales (línea B) o Gobiernos locales (línea C).
(*) Nota de Pagina 12 de 25 de agosto de 2025