lunes 26 de octubre de 2020 - Edición Nº55

Patria Grande | 31 ago 2020

ECUADOR

Testigo del caso Balda denunció presiones para presentar acusaciones falsas contra Rafael Correa


Raul Chicaiza, ex agente de Inteligencia, acusa de extorsión al Gobierno Nacional

La mañana de este lunes 31 de agosto, Raúl Chicaiza, ex agente de inteligencia, ofreció una rueda de prensa virtual en la que manifestó que fue extorsionado por el Estado ecuatoriano para, en su testimonio, implicar a funcionarios del Gobierno anterior en el supuesto secuestro a Fernando Balda. Acusó de estas presiones a Julio César Trujillo, Santiago Cuesta y al mismo Presidente Lenín Moreno.

Los implicados

Chicaiza acusó a Julio César Trujillo, expresidente del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCSS). Dijo que él fue uno de los principales artífices de la extorsión que sufrió el exagente. Raul Chicaiza calificó a Trujillo como el “mandamás de todas las instituciones políticas”.

Trujillo y Santiago Cuesta, exconsejero presidencial, cooptaron la institucionalidad del Estado para forzar a los implicados en el “Caso Balda” a someterse al recurso de cooperación eficaz, a decir del exagente. Según Chicaiza, este perverso proceso se hizo “con el fin de presionar a que se involucre, con nuestros testimonios anticipados, a altos mandos jerárquicos, como el ex presidente Rafael Correa”.

Según la versión de Chicaiza, Lenín Moreno se habría reunido con Fernando Balda en Esmeraldas para urdir el ataque. “No hubo secuestro, hubo un pacto político”, señaló el ex agente de inteligencia. El plan habría sido instrumentalizar la justicia para promover revanchas políticas. José Serrano, ex presidente de la Asamblea Nacional, habría sido parte de este acuerdo para aprovecharlo en su disputa contra el ex Fiscal Baca Mancheno. “La política está incrustada en la justicia”, se lamentó Chicaiza.

Chicaiza calificó al programa de testigos protegidos como “una unidad de sonsacamiento con fines políticos”. Allí, el Gobierno, en alianza con la Fiscalía, presionaban y chantajeaban a los testigos para forzar determinadas versiones de los hechos, alertó Chicaiza.

Sobre el periodismo ecuatoriano

En sus declaraciones, Chicaiza también arremetió contra el periodismo. Relató sus viacrucis por tener un espacio en los medios de comunicación para denunciar los hechos. Sin embargo, no solo se topó con puertas cerradas, sino con manos extendidas, exigiendo recursos económicos a cambio de concederle una entrevista. Entre otros, acusó de este tipo de censura a Radio Democracia. “El periodismo en el Ecuador está más contaminado que la justicia”, sentenció Chicaiza.

Radio La Calle


Una operación contra Rafael Correa queda al desnudo

El exagente de Inteligencia de Ecuador, Raúl Chicaiza, confesó que fue presionado para involucrar al expresidente Rafael Correa en el caso del fallido secuestro del opositor Fernando Balda en 2012. Chicaiza aseguró en conferencia de prensa que se vio forzado a acusar al candidato a la vicepresidencia de Ecuador para evitar nueve años de cárcel. También denunció que, a pesar de cumplir su condena, nunca recibió la asistencia correspondiente al programa de protección de testigos. “Mi vida ha corrido riesgo. He tenido tres atentados de bala y un accidente de transito”, aseguró el exagente desde Argentina, donde espera que se termine de tramitar su condición de refugiado. Sobre Balda, un opositor al proyecto de Correa que incluso coqueteó con presentarse a las elecciones presidenciales de 2021, Chicaiza aseguró que “se reunía clandestinamente con Lenín Moreno para armar el montaje de su caso”.

 

“Nos sacaban de los centros de reclusión social intempestivamente con el fin de presionar y que se involucre con nuestro testimonio anticipado a altos mandos jerárquicos, y desde el Ejecutivo al economista Rafael Correa”, dijo Chicaiza en una conferencia de prensa virtual desde Argentina. Luego del cumplimiento de la pena que se le impuso por participar en el operativo por el secuestro de Fernando Balda en Bogotá, en julio del 2019, Chicaiza quedó en libertad bajo el programa de protección de testigos de la Fiscalía. Sin embargo, el exagente advirtió que no se le brindaba la protección requerida en tres cartas dirigidas al presidente Lenín Moreno, a la ministra de Gobierno María Paula Romo, y a la fiscal General Diana Salazar que no fueron respondidas.

“En el mes de agosto pedí refugio a Argentina de acuerdo a los convenios y tratados de Ginebra que su país siempre ha respetado. Apliqué en el mes de agosto. Desde el momento en que pisé territorio argentino se me dan las garantías y ahora aguardo que se me brinde el documento oficial del refugio”, explicó Chicaiza a Página/12. “Tengo solicitado refugio por mi seguridad y mi vida, ya que en Ecuador se ha vulnerado nuestra Constitución, ya que es obligación del Estado velar por los derechos de los testigos protegidos. El Estado colombiano no supo protegerme”, agregó el exagente.

Chicaiza afirmó que por involucrar a Rafael Correa en el intento de secuestro de Balda la justicia le ofreció “seguridad, reinserción laboral y cargos públicos para mis familiares”. Pero no cumplieron con ninguna de las promesas. El testimonio del exespía es la única prueba en la que se apoyó el Tribunal para imputar al actual candidato a la vicepresidencia de Unión por la Esperanza (UNES).

“Somos los chivos expiatorios de la justicia para alcanzar fines políticos. Si tuviéramos una justicia independiente tendríamos que averiguar qué hacía Fernando Balda en Colombia. Y Balda se dedicaba junto a su esposa a vender equipos de tecnología para interceptación de celulares de Colombia a Ecuador. Todas estas pruebas las presentamos ante la justicia, pero parece que no les interesa”, aseguró Chicaiza.

El exasambleísta Balda denunció que fue introducido de manera forzada en un vehículo en 2012, en la ciudad de Bogotá, Colombia, para ser devuelto a Ecuador. Al cabo de 90 minutos, el intento de secuestro fue frustrado por la policía local que acudió al llamado de taxistas. Los autores fueron detenidos y juzgados en Colombia y confesaron que en el secuestro intervinieron agentes ecuatorianos de la Secretaría Nacional de Inteligencia, bajo las órdenes de la presidencia de Ecuador.

Chicaiza, quien ya cumplió condena por el caso, aún duda de la carátula de secuestro que figura en la causa. “La justicia colombiana debería decir por qué esto amerita que sea un secuestro. Deben decir donde está el requerimiento. ¿Fue económico, político, social? Dentro de la policía mundial hay normas y protocolos para saber si fue un secuestro, un paseo millonario o una situación para llamar la atención y sacar beneficios a largo tiempo, como lo está haciendo Balda en Ecuador”, aseguró el exespía ante la consulta de este diario.

“El Ejecutivo actual tenía sus tentáculos de poder y los sigue teniendo. Es necesario que Ecuador conozca quién es Balda. Este pseudo-activista ha manejado a la justicia a su antojo bajo el mando de Lenín Moreno”, manifestó Chicaiza. Hasta hace pocos días, Balda seguía firme en su sueño de ser candidato presidencial, pero finalmente decidió postularse a la Asamblea Nacional de Ecuador.

En 2006, Balda se había sumado al movimiento Alianza País liderado por Correa. Un año después abandonó ese espacio para sumarse a las filas del Partido Sociedad Patriótica. A los 48 años, este hábil operador político buscará llegar al Congreso a través del movimiento Libertad es Pueblo, fundado por Gary Moreno, hermano del presidente.

Publicada en Nodal

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