viernes 17 de septiembre de 2021 - Edición Nº381

Economía y Política | 11 sep 2021

Por Alfredo Carlos González

Soberanía tecnológica, el Litio y sus aplicaciones

En una nota anterior nos hemos ocupado de trabajar algunos conceptos sobre SOBERANIA TECNOLÓGICA, en estas líneas vamos a retomar dicha temática pero centralizada en un material que hoy día resulta ser de sumo interés para la comunidad internacional. La importancia de este material se manifiesta en una creciente demanda a nivel mundial, nuestro país dispone en conjunto con Chile y Bolivia de uno de los principales yacimientos de Litio.


Si bien el litio es hoy día uno de los elementos más demandados, fundamentalmente en aplicaciones que tienen que ver con la acumulación de energía, para muchas aplicaciones de la industria electrónica, tal vez una de las más difundidas es su presencia en las baterías de celulares, vehículos eléctricos, etc. Uno de los principales yacimientos de minerales de Litio del mundo, como mencionáramos, se encuentra en América Latina y es compartido por tres países, Bolivia, Chile y Argentina, denominado “Triángulo del Litio”, en cuya geografía sobresalen el Salar de Hombre Muerto de nuestro país, el de Atacama, en Chile y el de Uyuni, en Bolivia. Las provincias del NOA forman parte de dicho yacimiento, lo que ubica a nuestro país en el cuarto lugar entre los principales productores de litio a escala global.
    La importancia del tema Litio en la aplicación de energías renovables, ha sido publicado por la Agencia Internacional de Energía en 2021 e indica que la demanda del litio aumentará 42 veces si se cumplen las proyecciones de emisiones cero para el 2040.
    En principio en el empleo del litio a escala mundial, mayoritariamente está asociada con el concepto de energías renovables, sin embargo, existen otras aplicaciones que, si bien requieren de una menor demanda de este elemento, no por ello son menos importantes, tal es el caso de aleaciones de Aluminio-Litio. El desarrollo de estas aleaciones a escala local es un aporte de importancia en lo que hace a la Soberanía Tecnológica Nacional. Estas aleaciones se caracterizan por resultar más livianas que las tradicionales de aluminio, y con mayores propiedades mecánicas, por ejemplo, entre otras propiedades podemos citar resistencia mecánica del mencionado material, lo que permite que ofrezcan una elevada resistencia específica, lo que significa muy buena resistencia referida a su bajo peso.
Tales características hacen que este tipo de aleaciones sean de sumo interés en el desarrollo de vehículos espaciales (Cohetes), para diferentes fines, entre ellos el de la puesta en órbita de satélites, desarrollo que nuestro país ha reiniciado, luego de la desactivación que dicho plan tuvo en el gobierno neoliberal del Presidente Mauricio Macri.
Si analizamos la implicancia de estas aleaciones a nivel local nos permitirá nuevamente focalizar la importancia de la soberanía tecnológica y para ello nada mejor que disponer de algunos números que muestran esta condición. Para las aplicaciones aeroespaciales y aeronáuticas, como así también, en aplicaciones industriales se utilizan aleaciones de aluminio con diferentes elementos que le dan los requerimientos necesarios, esto es, de aluminio-cobre cuyo valor en el mercado internacional dependiendo de ciertos vaivenes cotiza entre 20.000-25.000 dólares la tonelada, si estos valores son comparados con el aluminio puro, comúnmente denominado aluminio primario, fabricado por la empresa ALUAR en Puerto Madryn, Provincia de Chubut, cuyo precio en el mercado internacional es de 2000-2500 dólares la tonelada, o sea, si lo comparamos vemos que  tenemos un orden de magnitud mayor en su valor. Pero veamos que ocurre con aleaciones de última generación que utilizan al Litio, esto es, aleaciones aluminio-litio. El valor de estas aleaciones es de 200.000-250.000 dólares la tonelada, si hacemos la comparación con aluminio primario su valor es de dos órdenes de magnitud mayor.
En nuestro país, disponemos de las capacidades desarrolladas a escala de laboratorio de fabricar ambos tipos de aleaciones, sin embargo, lo que se exporta es aluminio primario y no aleaciones. Queda claro entonces que disponemos de todas las condiciones para incorporar valor agregado, tanto al aluminio primario, como al Litio disponible en nuestro país, ¿Qué se requiere? Decisión política e inversión de capital. Esto es SOBERANIA TECNOLOGICA.

Dr. Ing. Alfredo Carlos González, Profesor Titular,  Ex Vicedecano, Especialista e investigador en el Área de Materiales, Facultad de Ingeniería-UNLP.


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